Un proceso vivido desde adentro, en permanente evolución: escuchar al cuerpo, soltar lo que no va, salir del lugar de siempre y hacer que las cosas pasen.
Volví a Berlín buscando el envión para diseñar un libro, y la ciudad me recibió con un orden que no esperaba. Una crónica sobre lo que pasa cuando el diseño te saca las dudas del camino.
Fui a Amsterdam a hacer nada en particular y terminé mirando veredas mojadas como quien mira un proyecto sin terminar. En dos días, junté un montón de detalles y una pila de ganas de volver.